Hace tres mil años, los más grandes navegantes del mundo viajaron a través del vasto océano Pacífico, donde descubrieron las numerosas islas de Oceanía. Pero después, durante un milenio, sus viajes cesaron, y hasta hoy nadie sabe por qué.

De Walt Disney Animation Studios llega MOANA: UN MAR DE AVENTURAS, una gran comedia de aventuras acerca de una enérgica adolescente que se embarca en una misión audaz para probarse a sí misma como una experta navegante, capaz de cumplir con una misión de sus antepasados aún sin resolver. Durante la travesía se encontrará con el alguna vez todopoderoso semidiós Maui (voz original, en inglés, de Dwayne Johnson) y juntos atravesarán el océano en un viaje lleno de acción, en el que se encontrarán con enormes y feroces criaturas e imposibles desafíos.

Moana : Un Mar de Aventuras, se estrena en Chile en enero de 2017

MOANA: Una adolescente que sueña con convertirse en una experta navegante.

MAUI: Mitad dios, mitad mortal, 100% grandioso.

HEIHEI: Es un gallo torpe del pueblo. Cuando el despistado gallo termina accidentalmente metido de polizón en la canoa de Moana, queda en primera fila para su épica aventura. 

TUI: El sociable y respetado líder del pueblo de la isla de Motunui. El jefe Tui quiere que Moana siga sus pasos como líder de su pueblo, pero teme por la fuerte inclinación que siente su hija por el océano y el mundo que se abre más allá del arrecife.

SINA: La madre de Moana, que siempre apoya a su hija. Alegre, ingeniosa y tenaz. Sina comprende la nostalgia que siente Moana por estar en el agua, pero también quiere proteger a su hija de los legendarios peligros que se extienden más allá del arrecife. 

 

ABUELA TALA: La confidente y mejor amiga de Moana, que comparte con su nieta esa conexión especial con el océano. Si bien su hijo Tui, el jefe de Motunui, es un líder que no tolera las tonterías, la Abuela Tala definitivamente baila al son de su propia melodía.

 

TAMATOA: Un ensimismado cangrejo de 15 metros que vive en Lalotai, el reino de los monstruos. El engreído crustáceo quiere ser algo más que un “rastrero de las profundidades” y compensa este presunto defecto recubriéndose con toda clase de elementos brillantes.