Crédito fotos: Miguel Fuentes, The FanLab

La última gira de los legendarios Aerosmith “Rock N’ Roll Rumble” ya es una todo un éxito. Tras la espectacular presentación que “los chicos malos de Boston” tuvieron en Bogotá, ante 25 mil personas, esta noche fue el turno de Chile, en un repleto Movistar Arena que fue testigo de por qué la banda es considerada una de las leyendas vivas del Rock.

Pocos minutos pasadas las ocho de la noche, bajó la intensidad de la música y las luces, para que los integrantes de la banda aparecieran sobre el escenario, quienes fueron recibidos con una ovación inmediata. Ya con los acordes de “Back In The Saddle”, y desde el final de la pasarela apareció el gran Steven Tyler, que desde el primer minuto mostró una gran calidad vocal y un grado de energía admirable a sus 68 años de edad, permitiéndole correr por todo el escenario y cantar durante todo el show a la perfección.

Tras la obertura del concierto, que contó con un sistema de sonido e iluminación realmente de primer nivel, continuó el setlist especialmente preparado para este tour sudamericano con éxitos como “Love In An Elevator”, “Cryin’”y “Jaded”, los que mantuvieron el coro y energía de los más de 14 mil fanáticos que gozaron con cada uno de los éxitos presentados por Tyler y compañía.

Uno de los detalles importantes de recalcar, es que la banda dio muy pocos recesos a la música, por lo que no hubo oportunidad de calmar las vibras el público, pues si las guitarras no estaban impresionando, era Steven quien interactuaba con un gracioso español.

A pesar que el entusiasmo desbordaba el Movistar, y que el show comenzó más temprano de lo habitual para un concierto de esta magnitud, los éxitos debían seguir, y fue así como se le dio paso al icónico “Dude (Looks Like A Lady)”, además de “Same Old Song And Dance” y “Rag Doll”.

Sin duda, uno de los momentos más esperados de la noche fue cuando Steven comenzó a cantar “I could stay awake just to hear you breathing…” seguido por los primeros acordes de “I Don´t Want To Miss a Thing”, el griterío fue ensordecedor. Tras este hit, y cuando la respuesta del público parecía haber llegado a nivel máximo, apareció su clásico cover de Los Beatles, “Come Together”, seguido por la potente “Walk This Way”.

Luego de lo que parecía la despedida del show, un piano de cola blanco apareció en el escenario, y sentado frente a él, Steven Tyler para iniciar la recta final del concierto con uno de los clásicos de la banda, “Dream On”, para cerrar la impresionante noche con “Sweet Emotion”.

A pesar que en el repertorio faltaron clásicos como “Janie’s Got a gun”, “Pink” o “Angel”, el show cumplió con creces las expectativas de una concierto despedida de una leyenda que ha escrito uno de los capítulos más brillantes de la historia del rock.