Pasadas las 21 horas de este jueves, el Movistar Arena se encontraba totalmente repleto pero en sepulcral silencio frente a una orquesta de 80 músicos, dirigidos por el maestro Jochen Rieder, que daba inicio a la gala del tenor más cotizado del mundo, el alemán Jonas Kauffmann.

La mera presencia de Kauffmann sobre el escenario ya impacta. Con un look mucho más hollywoodense, alejado del aspecto tipo de un tenor, el alemán dejó atónitos a los presentes desde la primera nota del espectáculo que tuvo una duración de dos horas, con un pequeño intermedio de 15 minutos.

A diferencia de sus otros espectáculos, Jonas organizó las piezas en una cierta clase de “mini ciclos”, los que en cada uno se enfatizó un compositor y ciertos arreglos vocales, como en “Der Musensohn” que el rubato se apoderó de las inflexiones del texto. Realmente un placer al oído.

La gala fue un intenso y emocionante recorrido por los clásicos de la ópera italiana, francesa y claramente germana, entre estas se puede destacar: “Die Forelle”, “Der Lindenbaum”, “Erstes Grün”, “Frage”, “Stille Tränen” y “Cäcilie” de Strauss.

Sobre la carrera de este tenor y además gran actor, podemos comentar que nació el 10 de julio de 1969 en Múnich, Alemania. Hoy es reconocido en todo el planeta como uno de los artistas más potentes, gracias a tu incomparable técnica vocal. Desde que el año 2006 debutó en el Metropolitan Opera de Nueva York en la representación de “La Traviata”, Kauffmann es considerado el “Nuevo Rey de los Tenores”.

Para describir lo vívido en Movistar Arena, se puede decir que Jonas Kauffmann hizo y uso todos los recursos vocales posibles en la canción lírica, y todo eso lo hizo de la manera más espectacular posible. Sencillamente un placer ser testigo de su concierto.