Germán SáenzGerente Senior de Ciudadanía Corporativa y Asuntos Públicos – Samsung Chile

Hace décadas, cuando comenzaron los primeros análisis del impacto de la tecnología en la vida de las personas, uno de los ámbitos donde eran más evidentes y esperados los beneficios era la Educación y hoy ¿cómo no celebrar la utilidad que tiene? 

Es invaluable tanto para educadores como para alumnos, la posibilidad de acceder a la información de forma más rápida, con un número ilimitado de fuentes y con recursos que complementan lo que se aprende en la sala de clases de forma análoga. Para continuar en este auspicioso camino, los paradigmas siguen cambiando de la mano de una tecnología revolucionaria: la Realidad Virtual.

De acuerdo a una encuesta realizada en 2016 a más de mil profesores de Estados Unidos que asistieron a la conferencia y expo de The International Society for Technology in Education (ISTE), el 85% declaró que esta innovación tendrá un efecto positivo en sus estudiantes. Y si bien sólo un 2% reconoció utilizarla en la sala de clases, un 72% de ellos espera que gracias a la Realidad Virtual, los alumnos puedan simular experiencias frente a contenidos relevantes, como el primer vuelo de los Hermanos Wright en 1903. En tanto, un 68% quisiera que puedan explorar lugares de difícil acceso, como el espacio exterior; un 69% anhela que tengan la capacidad de viajar a lugares emblemáticos del mundo, como las pirámides de Egipto, mientras que el 68% busca que la Realidad Virtual sea utilizada como complemento para ayudar a los estudiantes a comprender la química.

En el caso de Chile, las experiencias son similares. Además de una serie de usos culturales que se le ha dado a la realidad virtual en nuestro país, hoy existen iniciativas como la desarrollada por Samsung y Fundación Ecoscience, organización que se ocupa de conservar el patrimonio científico, natural y cultural de Chile que llevan esta tecnología a todos los rincones del país. A través del programa Nómada 360°, niños de escuelas rurales gozan de un aprendizaje complementario en temas como geografía nacional y ciencias naturales, justamente por medio de lentes de realidad virtual Gear VR. No importa si vives en el extremo sur o norte, puedes realizar viajes inmersivos hasta el Morro de Arica o el glaciar del Cerro El Plomo desde la sala de clases.

Se trata de vivencias que no todas las personas pueden experimentar y que ya son una realidad gracias a las innovaciones que se hacen desde el mundo de la tecnología. De esta manera, se logra integrar a las escuelas más apartadas de Chile, poniendo a su disposición sus últimos desarrollos en tecnología y apoyándolos en su proceso educativo y entregando más oportunidades de aprendizaje.

Este es uno de los muchos usos que puede tener la realidad virtual en la educación donde es posible potenciar un aprendizaje basado en la experiencia de la inmersión. Asimismo, la tecnología motiva a los alumnos a desarrollar la curiosidad, creatividad e imaginación, permitiéndoles descubrir e interactuar con todo el contenido que compone el espacio virtual.