El diseño de los nuevos Galaxy S8 y S8+ mantiene la esencia del S7 Edge. Continua con la apuesta de una pantalla con bordes curvados dejando atrás la opción de versión flat. Y tanto frontal como trasera hacen uso del cristal. Respecto a los colores, llega en tres variantes: Midnight Black, Orchid Gray y Arctic Silver.

Pero vayamos con las novedades y cambios donde tal vez algunos no sean del agrado de la mayoría…

Lo primero que llamará la atención será su frontal. Gracias a la reducción de los marcos superior e inferior la pantalla gana protagonismo, logrando lo que denominan como Infinity Display. Por supuesto, el trabajo de Xiaomi o LG es notable y habrá quien los prefiera por dimensiones, uso de pantallas planas, pero los nuevos Galaxy pulen un diseño que ya era muy bueno, el del S7 Edge. Entre esos aspectos mejorado está el tema de las curvas, ahora con una curvatura ligeramente menor. Esa variación no es fácil de apreciar pero según Samsung ayudará a evitar toque involuntarios en la pantalla (zona curvada) mientras sujetamos el terminal.

Con unas dimensiones muy compactas, más aún si tenemos en cuenta la diagonal de sus respectivas pantallas –5,8” en el S8 y 6,2” en el S8+- el terminal se siente muy bien en mano y para nada pesado (S8 155 gr y S8+ 173 gr) . Por supuesto el tema de ser tan “redondo” hará que guste más o menos según las preferencias de cada uno. Pero creo que no será discutible ni el buen hacer del fabricante ni la calidad de los materiales.

 

Por lo demás, lo más llamativo es que ahora ya no tenemos botón físico en el frontal. Lo que no significa que haya desaparecido como tal. Ahora, con un sensor sensible a la presión colocado detrás de la pantalla, el botón Home pasa a ser invisible. Mantiene las mismas funciones que el del S7 y cuando hagamos uso de él nos devolverá una vibración para que seamos conscientes de que se ha presionado. Dicha vibración es interesante, similar a la del iPhone 7 y una vez acostumbrados ofrece una experiencia correcta.

El cambio del botón home implica otra diferencia en los nuevos Galaxy S8 y S8+, ahora el lector de huellas está en la parte trasera. Para muchos el frontal parece una ubicación mejor, para otros es la trasera la zona más natural por cómo se sujeta el dispositivo. Personalmente el mayor problema aquí es la posición que ha elegido Samsung, justo a un lado de la cámara.

Cuando hacemos uso del lector de huellas en el S8, por su tamaño, no resulta incómodo y se llega con facilidad. En el modelo S8+ la cosa cambia ya que por sus dimensiones resulta más difícil llegar. Aunque el mayor problema es que tocar la lente de forma involuntaria será lo más habitual. Por tanto, iremos dejando huellas que si no somos precavidos luego afectarán a las fotografías que realicemos.

Repasando el resto del equipo, tenemos botón para encendido, controles de volumen, USB C y conector de auriculares así como un botón exclusivo para invocar a Bixby, su nuevo asistente de voz.

Algo a destacar de las nuevas pantallas es el soporte para contenido HDR. Samsung ha decidido apostar e integrar el soporte para HDR 10 en sus pantallas del S8 y S8+. Esto permitirá una mejor calidad de visionado cuando reproduzcamos contenido HDR compatible. Esta innovación mejora la gestión de los niveles de brillo y capacidades de color de la pantalla.

 

HOLA BIXBY

Y llegamos a Bixby, el asistente de voz de Samsung llega como apuesta importante por parte del fabricante. Un asistente que nace tras la compra de Viv, empresa formada por uno de los creadores de Siri. Bixby tiene la capacidad de entender el lenguaje natural, el contexto y no limitará el uso de Google Assistant

Bixby parece ser un producto mucho mejor a los que vimos con S-Voice, es capaz de entender el contexto y el lenguaje natural. De modo que no se quedará bloqueado o sin respuestas cuando le digamos ciertas cosas que con S-Voice no obtenían respuestas, al menos no tanto. Además de ofrecer otras opciones como una pantalla donde ver información relevante para el usuario como recordatorios creados, noticias, etc.; o mostrar, por ejemplo, enlaces de compra de un producto en Amazon con sólo hacer una foto del mismo.

Por último, si te lo estás preguntando, Bixby por ahora está disponible sólo en inglés y coreano. A mitad de año llegará en español de Estados Unidos y a partir de ahí a más idiomas. Así que calma.

Sin sistema de doble cámara sigue siendo una gran cámara

Con muchos fabricantes apostando por sistemas de doble cámara, Samsung mantiene el mismo esquema del S7. Mejora la cámara frontal que pasa a usar un sensor de 8MP, lente con apertura f1.7 y Smartfocus. Además de novedades en la aplicación de cámara que permitirá el uso de stickers. Samsung no salta a los sistemas de doble cámara, mantiene lo que tan bien le funcionó con el S7

Pero es la cámara trasera la que más interesa. Aquí tenemos un único sensor de 12MP, lente con apertura f1.7, estabilización OIS y sistema de enfoque Dual Pixel. Básicamente la “misma” cámara del Galaxy S7.

Tras unas pocas fotografías sólo podemos decir que si la cámara del S7 era buena esta seguirá siendo igual de buena o, muy posiblemente, algo mejor.

Software y seguridad: ¿marcará diferencias?

Si hay un apartado que gustó mucho de los nuevos Galaxy fue sin duda el software. Con Android 7.0 Nougat y todas las novedades que ya conocemos parece que han logrado implementar mejoras para hacer a estos dispositivos herramientas más productivas y seguras.

A nivel seguridad habrá tres opciones de seguridad biométricas: lector de huella, lector de iris y detector de cara. La huella es la opción más segura y rápida por lo que pude ver pero tenemos el “problema” de la ubicación del sensor. El lector de iris no lo pude probar como me hubiese gustado por lo que habrá que esperar a la review para sacar conclusiones, pero parece funcionar bien, prácticamente transparente al usuario -incluso si usa gafas-. Y la detección de cara es también una opción rápida aunque puede que menos segura que las anteriores. Eso sí, según Samsung más conveniente para el usuario. Yo me sigo quedando con la opción de huella.

Respecto al software, la fluidez del sistema es buena y la mejora que ofrece Android 7.0 con opciones como pantalla dividida -algo que ya era habitual en terminales Samsung- así como una interfaz menos recargada se agradecen. Las aplicaciones abren de forma rápida y tendremos que ver cómo se comporta en el día a día y con determinadas aplicaciones para valorar mejor. No obstante, lo que más me gustó fue el modo desktop antes mencionado, algo muy similar a Remix OS que ofrece muchas posibilidades.