Miles de banderas, figuras de patines y luces de colores invadieron el Movistar Arena para el segundo de los esperados shows de Soy Luna en Chile, y es que afortunadas niñas con sus papás repletaron el recinto para vivir el muy bien criticado y producido espectáculo del Disney Channel. Cuatro tarimas voladoras donde se ubicaban los músicos, un cielo estrellado, una construcción de tres niveles con dos pantallas gigantes (en un primer y segundo piso) era el espacio por donde los actores podían tocar la guitarra sentados en la escalera, patinar, rockear por todo el escenario y así demostrar el porque son el fenómeno infantil del momento.

A las ocho de la noche se apagaron las luces para dar el inicio totalmente en vivo a la historia de amor entre Luna y Matteo Balsano —interpretado por Ruggero Pasquarelli— se entrelazaba con bailes, un sinfín de canciones y la aparición del resto de los personajes recreando pequeños scketch dentro del show.

Jorge López, el único compatriota dentro del reparto, vivió un show aparte. Una de sus compañeras le dedicó una canción como “mi chileno favorito” y se mostró muy emocionado al recordar que siempre quiso presentarse en un escenario nacional.

“Gracias Chile, los quiero mucho”, fue su pequeño discurso en medio de un espectáculo que sucedió 26 canciones en una hora y 45 minutos, pasando por todos los ritmos de moda. De la electrónica a la música disco, y de la balada romántica al pop-rock. Incluso, con los ya reconocidos covers a Soda Stereo (“Prófugos”), Fito Páez (“A rodar la vida”) y Reik (“Yo quisiera”).